miércoles, 18 de julio de 2012

Carne




Por Sebastián Elesgaray.


Ahí, dale, tocame ahí.
Me lo susurra al oído con fiereza y casi sin abrir su boca. Yo no puedo creerlo, me siento pleno. A través de su ropa me espera una deliciosa humedad.
Es carne.
Pura carne.
Muevo mi mano más rápido, y ella respira más rápido, y yo respiro más rápido, y ella mueve sus caderas más rápido y aprisiona mi mano con la suya gritando, en un final exacto, premeditado.
Giramos, mordemos y bebemos. Todo en ella es suave, liso. La tomo por las caderas desesperado, hundo mis manos en sus muslos. Me tira del pelo pero no duele. O si duele, no puedo entenderlo. Porque mi boca disfruta un sabor antes desconocido, una poción que volvería loco hasta el más magnífico de los magos.
Y vuelve a gritar, esta vez asfixiándome contra ella. Quiero salir, pero no puedo.
Sigo.
Es toda mía.
No deja de gritar y se mezclan el miedo con el placer, la lujuria con la confusión.
No quiero parar. Es el sabor, la textura, mi necesidad, mi hambre, mi vida.
Me pide que frene, me ordena que siga.
¿Cuánto puedo seguir?
Una eternidad. O dos.
Y después giramos. Ella me toma a mí. Sus manos son pequeñas y exactas. Sus labios dos perfectos abrigos húmedos y calientes. Sube, baja. Me desespera. Todo me inquieta, el placer es inmenso.
Pero de repente sus manos ya no son pequeñas, parecen garras y son hirsutas. No todo es liso y suave.
Sus labios son fauces.
No soy capaz de liberarme; en parte porque no puedo, pero tampoco quiero.
Su lengua me saborea por todos lados.
Luego muerde.
Sufro el éxtasis y soy alimento.
También soy carne.
Pura carne.


18 comentarios:

  1. Muy bueno!!
    Al principio de igual a igual, al final se impone ese hambre voraz, esa fuerza devoradora de carne, insaciable de placer. Como una Mantis.

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    1. ¡Hola Zavala! Muchas gracias por tu comentario, me alegro que te haya gustado el relato. La idea fue armar algo corto pero conciso, y el concepto de la carne tenía que ser bien fuerte. Creo que quedó un cuento muy interesante.
      ¡Un abrazo!

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  2. Sos un mago Sebas !!! Me encantó !!!!! y lo que más me gustó es que no necesitaste ser explícito en el lenguaje erótico. La fantasía sexual contrapuesta con la fuerza de la palabra " carne" es maravillosa!!!
    Felicitaciones!!! Uno de los mejores microrrelatos que leí!!!!
    Besosssss

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    1. ¡¡Bibi!! ¡Muchas gracias por tan lindas palabras, me halagan muchísimo!
      Escribir erótico fue difícil, la verdad que ni idea que iba a hacer. Pero cuando fue tomando forma, disfruté a full de escribir "Carne".
      ¡Te mando un beso gigante y muchas gracias por tu comentario!

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  3. Muy, muy bueno. Me encantó.
    Los cinco sentidos de los dos protagonistas enredados entre sí en tus letras, logrando que podamos vivir el momento casi comp "propio". Virtud enrome tuya haberlo logrado, Sebas.
    Y el giro del final, que te deja boquiabierto, es fentástico.
    ¡Felicitaciones, Maestro!
    Un abrazo.

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    1. ¡Juanito! ¡Muchísimas gracias! Que bueno que dejé contento a nuestro editor ;). Sí, hay que contarle a la gente que nos pegás y nos decís todo el tiempo cosas como: "palabras de más son dinero de más" y "escriban, malditos sean, escriban!". :P
      Chistes al margen, el relato tenía que tener un clima, creo que eso define (en mi humilde e inexperta opinión) al microrrelato y más aún a un género como el erótico. Más allá del pequeño argumento y la anécdota en el final, me gustó mucho poder meterme con ese protagonista a hacer "chanchadas" :D
      ¡Abrazo Juanito!

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  4. Altamente metafórico. Muy real, donde en el momento de la carne se transmuta en algo no conocido es como el estallido muerte y nacimiento de una estrella. Este es el mejor ejemplo de cuando la gente habla sobre «hacer el amor» o «practicar sexo». Dos dualidades que son complementarias pero también antagonistas. Donde todo empieza en la carne y pasa a ser algo más allá.

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    1. ¡Muchas gracias William! Muy interesante tu reflexión, creo que le haz dado una nueva vuelta de tuerca a mí relato, eso me encanta.
      ¡Un abrazo!

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  5. Excelente! Me gustó muchísimo, te metés dentro del cuento, me enganchó desde el principio. Me gusta el tono con el que está narrado.

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    1. Eva, muchísimas gracias por tu comentario. Me encantó que la historia te haya llevado y enganchado. Te mando un beso grande.

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  6. me encantó. ese revuelto de carnes fagocitándose, y convirtiéndose en lo que realmente somos. alimento.
    bravo!

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    1. ¡Muchas gracias Claudia! Ahora me voy a comer, jajaja.
      ¡Saludos!

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  7. Sebastián, recién puedo leerte con tranquilidad y comentarte. Tu relato me pareció muy logrado, con un final inesperado, y diciendo mucho sin decir todo... el erotismo reflejado sin necesidad de explicitar. Eso, creo, une de alguna manera tu relato con el mío (al menos yo intenté eso y algunos comentarios así lo refirieron)
    En suma, me gustó mucho, y fue un placer que me invites a participar, y que nos publiquen juntos! un beso

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    1. ¡Muchas gracias Clarisa! Fue muy bueno el tenerte en la Azotea. Te mando un beso!

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  8. Mantiz religiosa O.O fue lo que me paso por al mente al final. Un relato muy bueno y apasionante, como siempre Sebas me has atrapado entre tus letras :D

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    1. ¡Muchas gracias Pepe! La verdad que no sé en que se transformó esa chica, pero puedo asegurar que es y no es agradable :D

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  9. Mierda, yo también pensé en La Mantis.
    Muy bueno, me encantó. No esperaba menos de vos, Sebas. Te felicito.
    Saludos.

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    1. ¡Muchas gracias Raúl! Me alegro que te haya gustado. ¡Saludos!

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